“EL IR CONTRA LA EVOLUCIÓN DE LAS COSAS
ES IR CONTRA TÍ MISMO”.

“El Todo está en todo
y todas las cosas están en el Todo”.

“Si te empeñas y ayudas a las cosas a evolucionar
-cada cual según su patrón-
estarás evolucionando tú mismo.”




miércoles, 24 de marzo de 2010

PRINCIPIO DE UNIÓN

Por Eliashar

“TRATA A LOS DEMÁS COMO QUIERES QUE TE TRATEN.”

            Ese es el décimo principio de tu liberación, la décima puerta que tendrías que cruzar para lograr tu liberación final sobre las circunstancias de la vida, sobre todas las demás situaciones.

TRATA A LOS DEMÁS COMO QUIERAS QUE TE TRATEN.

¿Qué quiere decir eso concretamente? Tratar a los demás como queremos que nos traten.  Sencillo,
¿Cómo quieres que te traten los demás?
Un ejemplo: Tómate un papel y lápiz, empieza a reflexionar: ¿cómo quieres que te trate tu esposa? Toma nota, quieres que sea afectuosa, cariñosa, comprensiva, amable, voluntariosa, ¿cómo quieres tú que ella te trate a ti?
Detállalo al máximo que puedas. Cómo quieres que tu esposa te trate. Luego, hazlo con tus hijos, cómo quieres que te traten tus hijos, ¿qué esperas de ellos?  qué clase de trato quieres que tengan contigo.
Anótalo. Cómo quieres que te trate tu amigo Juan Pérez, el otro amigo, y el otro. ¿Cómo quieres que te trate tu jefe, tu socio, tus compañeros de trabajo? ¿Qué esperas tú de ellos, qué clase de trato quieres que tengan hacia ti?
¿CÓMO QUIERES QUE TE TRATE LA VIDA?
¿Cómo quieres que te traten tus padres?  Y así sucesivamente.
Tienes que hacer este análisis durante 14 días. Todos los días dedícale un tiempo y hazte sencillamente la siguiente pregunta: ¿Cómo quiero que me trate Fulano, Zutano, Perencejo? Y anota. Tienes que anotarlo.
El principio dice, que trates a los demás como quieres que te traten. Después de haber anotado y apuntado el trato que quieres recibir de los demás, ponte el propósito de actuar y de hacer con ellos exactamente lo que tú quieres. Si tú quieres paciencia hacia ti, de parte de tu esposa, empieza a tratarla pacientemente, empieza tú por tratarla pacientemente. Por ley de causa y efecto, ella tendrá  que tratarte de igual manera. Lo que tú depositas como tu trato en tu prójimo, con los demás, ellos te lo devolverán a ti multiplicado con creces. 
O sea, que tienes en tus manos en este momento,  la posibilidad de crearte un mundo nuevo, el crearte el futuro que tú quieres, está en tus manos.  Da tú el primer paso. Sé inteligente. No esperes que tu esposa sea comprensiva por sí misma. Indúcela a la comprensión,  indúcela hacia la paciencia.
Cada ser humano, compañero de viajes,  tiene dentro de él todos los atributos de su Creador.  En cada ser humano hay cariño, amor, afecto, bondad, armonía, inteligencia, comprensión, voluntad, lo tenemos todos dentro de nosotros mismos. También, dentro de nosotros, está el egoísmo,  está la violencia, está el mal genio.  Dentro de nosotros está todo lo bueno y todo lo malo que hay en este mundo.  Grábate esto en la mente, compréndelo.  Toma conciencia de ese hecho.  Luego, decide sacarle lo mejor a los demás.  Decide sacarle lo mejor a los demás.
Tú puedes hacer que tu esposa se violente,  tú lo sabes muy bien,  como puedes hacer que tu esposa sea bondadosa. Trátala como tú quieres que ella te trate.
A ver si está claro amigo,  la fórmula es muy sencilla: Cada ser humano tiene dentro de él, todas las virtudes, todas las bondades de su Creador, y tiene toda la basura que hemos heredado de este mundo: el egoísmo, la vanidad, el orgullo, la soberbia,  la desconsideración.  Según tu comportamiento, ellos van a reaccionar.
ESA ES LA LEY: LA LEY DE ACCIÓN Y REACCIÓN.
TU COMPORTAMIENTO HACIA LOS DEMÁS ES LA “ACCIÓN”, ELLOS VAN A “REACCIONAR” CON LA MISMA MONEDA, NO PUEDE SER DE OTRA MANERA, ESA ES LA LEY DE VIDA.
¿Qué quiero de Juan Pérez? ¿Cómo quiero que él me trate a mi? Yo no quiero que nadie me mienta, entonces me pongo el propósito de decirles la verdad a los demás, de ser veraz en mi palabra, en mis actos. Quiero que tengan buena fe, actúo con buena fe. Quiero que tengan buena voluntad, actúo con buena voluntad,  pero no al azar, no son palabras, eso obedece a un plan concreto. Tú tienes que tomar nota de todas las personas con quien te cruzas a diario, y tienes que sacarle lo mejor,  las mejores virtudes, las mejores cualidades que yacen dentro de ellos. Si tú has hecho el análisis que está en esta parte del cassete, si tú has anotado conciente y claramente el trato que tú quieres recibir de cada una de las personas con quien te encuentras, te pones el propósito, empiezas a trabajar conscientemente.
Ejemplo. Hoy tú dices: le voy a sacar la bondad a mi esposa, hoy voy a actuar consideradamente con mi socio, hoy voy a escuchar a Juan Pérez, y así sucesivamente,  es cuestión de proponerte metas diarias en tu relación con cada uno de ellos, y esperar, esperar.
Ahora: ¿Cuales son los obstáculos para hacer eso? A ver ¿cuáles son los problemas que te puedes conseguir en tu camino para realizar este plan y por ende, armonizar tu relación con los demás? 
Sencillamente, una sola cosa: se llama “buena voluntad”. Debes desarrollar la buena voluntad,  la buena voluntad. Eso quiere decir, tener buena intención,  desear lo mejor en tu relación con los demás. Y la buena voluntad nacerá en ti, siempre y cuando borres de tu mente, borres de tu memoria, borres de tu recuerdo, todas las situaciones conflictivas con esas personas en el pasado.
¿CÓMO SE HACE ESTO? 
I)                    Una vez al día, cierras los ojos, te relajas,  dedicas a esto cinco minutos,  cinco minutos. Proyecta en tu visión creadora, en tu pantalla mental,  la imagen de la persona con quien quieres tratar, y ve con los ojos de tu imaginación, la armonía en el trato.  Ve en  tu mente que ya, todos los problemas del pasado, se han eliminado. Estréchale las manos. Dale un abrazo,  y velo, en la pantalla de tu mente, que se está comportando, y tratándote con armonía, paz y equilibrio.  Y que tú también estás haciendo lo mismo.  Todo eso por supuesto, en tu pantalla mental, en tu pantalla mental.
II)                  Luego, haz otro ejercicio: Una vez al día, en tu baño, frente al espejo, te miras en el espejo, sonríe, sonríe. Tienes que relajar todos los músculos de tu cara, y tienes que aprender a sonreír. Practica el sonreír con bondad, con buena voluntad, con amabilidad, en armonía. Observa los músculos de tu cara, las facciones de tu rostro; observa mientras lo haces la mirada de tus ojos,  ¿qué reflejan?  Puede ser que tienes una sonrisa, pero a lo mejor tus ojos  están llenos de ira, eso sucede. Normalmente en nuestro trato con los demás, nosotros no nos damos cuenta de ese hecho, porque dentro de nosotros, está aquella parte de nosotros, la que nos echa a perder todas nuestras relaciones. ¿Cuántas veces amigo, no te ha sucedido de irte al encuentro de una persona, cuantas veces no te ha sucedido que te acercaste a decirle a tu esposa que la quieres, que la necesitas, que la amas,  y…. lo único que te ha salido es un gesto de desconsideración,  de impaciencia, o una crítica cualquiera? ¿Cómo ha sucedido eso?
Sencillamente, la otra parte de nosotros que nos domina,  se manifiesta a través de los ojos, los demás no saben que tenemos la mejor intención de ir hacia ellos. Ellos lo único que perciben y ven, es a través de los ojos, es a través de nuestra mirada y las facciones de nuestra cara.
Así que primero, haz el ejercicio de la proyección mental. Todo tu nuevo trato con los demás, visualízalo diariamente en tu pantalla mental.
El segundo paso, es practicar la sonrisa bondadosa,  amable y cariñosa frente al espejo.  El acostumbrar a los músculos de la cara a relajarse, y a verse a sí mismo con ojos llenos de buena vibración, de luz y de buena voluntad.   
III)                El tercer punto, es la meditación.  Durante muchos meses, cuando tengas la oportunidad,  fíjate el propósito de meditar acerca del comportamiento de los demás.  Hazte la pregunta: ¿Por qué Fulano me trata de la siguiente manera?  ¿Por qué mi esposa está así?
Verás amigo, somos seres humanos y nuestra comprensión y nuestra inteligencia no llegan lejos, lamentablemente.  Nosotros, raras veces nos ponemos en los zapatos de otra persona, raras veces nos ponemos en su puesto, raras veces, sabemos qué aqueja de verdad a su corazón. Puede tener malestares físicos, conflictos, problemas, obstáculos, problemas económicos.
Tú sabes muy bien, toma tu propio ejemplo.
¿Cuántas y cuántas cosas no nos aquejan?  Lo que pasa es que no estamos conscientes de ese hecho.  Cuando vamos a tratar con los demás, lo único que esperamos de ellos es que nos carguen sobre sus hombros, que nos mimen, que nos cuiden, que nos amen,  y la mayoría de las veces, no sucede así,  entonces les echamos la culpa. Así no debe ser amigo. Todos los corazones están apretujados, angustiados,  las personas y los seres humanos tienen depresiones, hay problemas que aparentemente son insolubles, y nuestro deber es comprender ese hecho. Viene alguien hacia ti y lo ves de mal genio, no le pidas un comportamiento maravilloso, el comportamiento de un hombre libre,  al contrario, tienes que ponerte en sus suelas, tienes que ir hacia él, tienes que comprender que alguna cosa lo aqueja, por algo está así. Entonces, sonríele, con esa misma sonrisa que tú practicaste todos los días. Muéstrale tu buena voluntad, escúchalo. 
Cuando tú estás aquejado amigo, cuando tú tienes problemas y vas hacia alguien, ¿qué clase de trato solicitas?  ¿No te gustaría que el otro te sonría? ¿No te gustaría que la otra persona te comprenda? ¿No te gustaría que la otra persona, te escuche, con atención? ¿Qué se olvide de sí mismo, y que en aquel momento te atienda? Pues haz lo mismo con los demás. Toma conciencia. Nuestro mundo, nuestra vida, es lo suficientemente angustiosa,  tenemos graves problemas y muy pocas personas  han logrado la liberación y la solución a sus problemas.
            Hay que comprender ese hecho. 
No hay que ser exigente.
Tú, que estás en vías de comprender, exige de ti mismo, el más maravilloso comportamiento hacia los demás. Ellos te responderán, aprenderán por tu ejemplo,  tú les estarás dando la pauta del cómo. 


PRINCIPIO DE DESAPEGO

Por Eliashar
“NO IMPORTA EN QUÉ BANDO, TE HAN PUESTO LOS ACONTECIMIENTOS, 
LO QUE IMPORTA ES QUE COMPRENDAS,
QUE TÚ NO HAS ELEGIDO NINGÚN BANDO”

Saludo amigo, saludo quién quiera que seas, no importa como te llamas, en qué país naciste, qué edad tienes, a cual raza perteneces, qué color tienes, no importan tus credos filosóficos, no importa la religión que profesas, no importa con quién estás casado o casada …no importa cuantos hijos tienes, no importa qué cargo tienes, no importa dónde vives, no importa nada de eso, no importa qué grado de inteligencia tienes, qué capacidad mental, no importa cuál es tu capacidad de hacer, no importa qué deportes practicas, a qué partido político asistes o perteneces, sigo diciendo que no importa nada de eso, no importa si eres flaco o gordo, joven o viejo, si tus ojos son lindos o no, nada de eso importa.

Me estarás preguntando quizá, por qué no importa nada de eso; muy sencillo: nada de eso importa porque nada de eso es tuyo, nada de esto es tuyo.

¿Cómo es eso?  Sencillo, vamos a ver…
Supongamos que hayas nacido en Venezuela.
¿Tú elegiste nacer en Venezuela?
Supongamos que tú eres de la familia Rodríguez.
¿Tú elegiste nacer en la familia Rodríguez?
¿Tú elegiste nacer rico o pobre?
¿Tú has elegido pertenecer a tal o cual partido?
Tú puedes creer que sí.
Supongamos que tienes la profesión de médico.
¿Qué te llevó a ser médico?
Tú dirás, bueno, yo lo decidí en bachillerato. Entonces, yo te contesto.
¿Qué ha hecho que tú decidieras ser médico?
¿Tú has creado las causas para ser médico?
¿Tú has hecho que atraiga tu atención la medicina?
¿O algo ha atraído la atención tuya hacia la medicina?

Si amigo, es difícil. Hay que meditar profundamente para comprender el significado de lo que te estoy transmitiendo.
“NO IMPORTA EN QUÉ BANDO TE HAN PUESTO LOS ACONTECIMIENTOS”.  Repito. “NO IMPORTA EN QUÉ BANDO TE HAN PUESTO LOS ACONTECIMIENTOS”, lo que sí importa, es que debes comprender que tú no has elegido ningún bando, tú no has elegido nada en tu vida, causas totalmente ajenas a tu voluntad te han llevado hacia donde te encuentras hoy, no importa cual es tu posición, no importa cual es tu actitud, no importa cuál es tu comportamiento, no importa lo que eres ni importa lo que tienes, tú no has elegido nada de esto, absolutamente nada.
Causas incrustadas en ti, desde la niñez, cuando ni siquiera tenías uso de razón. Comportamientos de tu medio ambiente, de tu familia, datos que ha recibido tu cerebro, tus emociones, hábitos que te han enseñado, maneras de ser, maneras de pensar, pero tú no has elegido nada de esto. Así que, lo importante que comprendas esto, que tú no has elegido ningún bando; que no has elegido nada y que no importa dónde te tienen puesto los acontecimientos. Este es el décimo primer Principio, este es el Principio de Luz que va a iluminar tu vida, para sacarte de la esclavitud, del orgullo, de la vanidad, de la crítica, del juicio, de la condena, de defender lo tuyo, de acusar al otro y de la comprensión perfecta, del porqué estás aquí, dónde tú estás, en estos momentos.

Repito, el Principio reza lo siguiente: “NO IMPORTA EN QUÉ BANDO TE HAN PUESTO LOS ACONTECIMIENTOS, LO IMPORTANTE ES QUE COMPRENDAS QUE TÚ NO HAS ELEGIDO NINGÚN BANDO”.

Si Amigo, esa es una gran verdad, una verdad sumamente difícil de asimilar, una verdad difícil de comprender y lo peor de todo, es una verdad difícil de aceptar, nuestro orgullo, no puede aceptar el hecho de que nosotros, no hayamos decidido nada en nuestra vida.
Nuestro orgullo, normalmente proclama todo como suyo, absolutamente todo, pero un profundo análisis de ti mismo, te llevará a la verdad de este Principio, te llevará a la luz y te liberará del fantasma de un montón de mentiras, de un montón de conflictos.
Tú no has elegido nada en tu vida, todo sucedió en tu vida sin que tú tengas nada que ver con esto. ¡Esa es la verdad!.
Retrocedamos a tu niñez.
¿Tú has elegido el kinder dónde tus padres te han puesto?
¿Tú has seleccionado los amiguitos que ibas a tener en el colegio?
¿Tú elegiste a la maestra?
¿Tú hiciste que la maestra se comportara de tal o cual manera?
¿Tú has elegido a tus hermanos, tú les dijiste a tus padres que fabricaran a un hermano de tal o cual característica y que se comporte contigo de tal o cual manera?
Cuando eras niño, ni siquiera tenías uso de razón y el medio ambiente, la familia, te mandaban impresiones, millones de ellas todos los días, te han modelado como plastilina, “hijo: haz esto, hijo: haz lo otro” “Tú tienes que hacer esto, tú tienes que hacer lo otro” y como seres imitativos que somos; cuando somos niños, has imitado en miles y miles de cosas, a tus padres, a tu papá, a tu mamá, a tus hermanos.

Quizás has visto cine, has visto televisión, has leído libros, los héroes de estas películas, los héroes de los libros, nos impresionan, los amiguitos de juegos nos impresionan. Durante muchos años de nuestra vida, hemos sido influenciados, influencias tanto externas como internas, nos han creado miedos y los miedos nos influencian.

Hemos tenido necesidades y las necesidades también nos influencian, nuestros maestros en el bachillerato nos influencian, sin darnos cuenta. Hemos leído periódicos, hemos salido con chicas, hemos tenido compañeros en la Universidad; todos ellos nos influencian sin que nosotros nos demos cuenta y nuestro cerebro y nuestra mente, nuestras emociones, reciben datos y esos datos se unen unos a otros y forman lo que hoy conocemos como nuestro carácter, como nuestro genio y han sido los causantes de las decisiones más o menos conscientes que hemos podido tomar, en la elección de la carrera, en la elección de la esposa, en la elección de la urbanización dónde vivimos, del tipo de casa, del tipo de amistades, del tipo de vehículo que tenemos, del club deportivo, del partido político.
¿Has elegido ser cristiano?
Supongamos que lo fueras, no obstante, has sido impresionado por esta religión.
Creo que tú eres un hombre sensato, creo que tú tienes sentido común y también creo que comprendes, el porqué tú no has elegido nada de lo que tú tienes o lo que eres hoy. Causas ajenas totalmente a tu voluntad, te han influenciado en tu más tierna infancia y te han llevado a hacer lo que tú haces hoy. Y así amigo, nos sucede a todos nosotros, así le sucede a todos los seres humanos que moran en este planeta.
Tú no has elegido ningún bando, compréndelo y no importa en que bando te han puesto las circunstancias y los acontecimientos.
¿Cuáles son las conclusiones, amigo, de esa comprensión?
Las conclusiones son las siguientes:
1. A partir de hoy y a medida que escuches este cassette una y otra vez, tú podrás comprender que ya no tienes nada que defender porque nada es tuyo, tus ideas, tus pensamientos, tus opiniones, tu manera de ver la vida, tú no tienes que defender nada de eso. 
2.Tampoco tienes que atacar la manera de ser de otra personas; porque ella tampoco ha elegido ser como ella es hoy, las circunstancias la han puesto ahí dónde está en este momento.

martes, 23 de marzo de 2010

PRINCIPIO DE TRANSFORMACIÓN

Por Eliashar




“LOS ACTOS CONTRADICTORIOS O UNITIVOS SE ACUMULAN EN TI”


“Si repites tus actos de unidad interna, 
ya nada podrá detenerte en tu liberación y vuelta al Hogar”.
“Serás como una fuerza de la naturaleza que no halla nada a su paso, 
que nada podrá resistirle en su liberación”.

¡Amigo!



El 12avo. Principio, el último de los Principios que El Todo, Nuestro Padre en Común, ha provisto para su aplicación por todas aquellas células que se consideran, separadas de Él y que desean volver a ser libres, integrarse al todo; es el siguiente:

Es un Principio de Luz

Es un Principio de Liberación
Es un Principio de Armonía
Es un Principio de Amor
Es un Principio de Comprensión
Y es la síntesis activa de los once Principios restantes.
¡Repito!

“LOS ACTOS UNITIVOS O CONTRADICTORIOS SE ACUMULAN EN TU INTERNO”

Si repites tus actos contradictorios, seguirás separado y alejado del Todo, en tu propio infierno. 

“Si repites tus actos unitivos, ya nada podrá detenerte, serás un hombre. Tu liberación estará presente. Serás como una fuerza de la naturaleza que no encuentra ninguna resistencia a su paso.
Sí; Amigo.
Actos contradictorios. Actos unitivos. Los actos contradictorios y unitivos se acumulan en ti.

¿Qué es eso?

¿Qué quiere decir ese doceavo Principio?

¿Qué es un acto contradictorio?

Un acto contradictorio se da cuando te sientes impulsado a hacer algo y no lo quieres hacer o no lo debes hacer y que el impulso gana la batalla y tú terminas haciéndolo. Ese es un acto contradictorio. De llegar a hacerlo, ese acto y sus resultados se acumulan en tu interno y te involucionan, te llevan para atrás en vez de devolverte y ayudarte a volver al Todo, a nuestro Padre Común, al Creador. Te aleja hacia las dimensiones más oscuras del Universo y de la conciencia.

Supongamos que debes hacer algo, porque sabes que hay que hacerlo y tus emociones, tu cuerpo físico, no te apoyan en este querer y terminas renunciando a ese acto. Eso quiere decir que tu parte baja ganó la batalla… Eso es contradicción. Esto también se acumula en ti, se acumula en tu interno y te lleva hacia las dimensiones oscuras de la conciencia.
Debes tener hoy, al igual que todo ser humano, una gran cuenta.
Supongamos que dentro de uno existe, un depósito de fuerza. Cada acto contradictorio es una fuerza que pesa como el plomo y que te jala hacia la involución, que te separa más y más de tu Esencia Divina, que te aleja más de la armonía, del equilibrio y de la liberación. 

Mientras que todo acto unitivo, sería una fuerza que entra en el otro depósito.
El otro depósito, el de los actos unitivos, te acerca y te da el poder, la capacidad y la voluntad de avanzar, cada día más, hacia tu reencuentro con tu propia esencia y con tu propio Creador. 

Si amigo, al igual que todos nosotros, debes tener esos dos depósitos.

Algunos tienen más en el depósito de la fuerza positiva, otros; sus depósitos de fuerza negativa, están a la vista, son pesimistas, grises, tristes, no creen en nada, ni en ellos mismos, ni en el prójimo, ni en el mundo, ni en la evolución. Toda su vida es sombría y oscura. Son personas que obedecen a sus instintos bajos, a sus impulsos, a la gula, al desenfreno sexual, a la falta de actividad, a la pereza, a la inercia, a la imaginación, a la falta de higiene, al orgullo, a la ira, a la violencia, a la vanidad, a los pensamientos derrotistas, ven todas las razones, por las cuales, no se puede evolucionar.
Cada cosa que hacen, les sale el tiro por la culata. Cada cosa que intentan, les fracasa. Su parte baja domina. Su historial hasta el día de hoy, está lleno de actos contradictorios.

Están en una situación en la vida, pero no les gusta donde se encuentran. Siempre hacen las cosas con desagrado. Las cosas que quieren hacer, no las pueden hacer, porque sus depósitos de actos unitivos, están vacíos, no tienen ningún tipo de voluntad, no tienen ningún tipo de libre albedrío, son esclavos de su mundo, de la sociedad y de su propia debilidad.

Aquellos cuyo depósito de actos unitivos está cargado con fuerza, son totalmente lo opuesto. Sonrientes, optimistas, alegres, aunque tienen cierta tristeza en su mirada y se refleja en su rostro, los esfuerzos, los estragos de la lucha. Están tratando de equilibrar y de llevar a sus instintos hacia la Luz. Están tratando de volver al Hogar. No siempre son alegres, pero sientes la confianza que tienen en sí mismos. Son corajudos, valientes, valerosos, luchadores. Tienen ideas muy concretas, saben exactamente qué es lo que tienen que hacer y porqué lo tienen que hacer, cual es la manera, la más perfecta de hacerlo y así sucesivamente.

Tienen fe en la Vida.
Tienen fe en su prójimo.
Tienen fe en Dios, en la Humanidad.
Disfrutan de cualquier acto que realizan. Ayudan a los demás, sufren por los demás, aconsejan a los demás, estimulan y motivan a los demás a evolucionar. Siempre ven el lado equilibrado de las cosas. Nunca trabajan con imaginación desenfrenada, saben lo que hacen y porqué lo hacen.
Todos nosotros amigo, tenemos rasgos, tanto de uno como de otro. ¡La lucha es grande! ¡La lucha es grande!.

¿Qué podemos hacer ahora que hemos definido el Acto contradictorio?

¿Qué podemos hacer para definir el Acto Unitivo?

Un Acto Unitivo se da cuando un hombre está consciente de su deber, sabe qué es lo que tiene que hacer y aunque rehúsa su cuerpo, sus emociones, a obedecer, busca la manera de equilibrarlo. Busca la manera de obtener el consenso de su mente, sus emociones y su cuerpo al servicio de la Luz y del Deber. Halla las maneras para llevar a cabo lo que tiene que hacer y al hacerlo, eso será un acto unitivo.

Un Acto Unitivo es cuando una persona percibe desde su espíritu. Ve la Luz de algo, se siente impulsado a hacerlo porque sabe que es un acto evolutivo, su mente, no obstante, rehúsa por no estar muy acorde con su manera de ser y de pensar.
No obstante, ese tipo de individuo, empieza a buscar las maneras de conciliar la mente y las emociones.

De aquello que percibió, aunque se demore 20 años en encontrar la manera de llevarlo a cabo, persistirá una y otra vez. Una y otra vez, hasta que el consenso, entre su mente, emociones y cuerpo físico se haya logrado y lleva a cabo lo que tiene que hacer, éste será un acto unitivo.

Un Acto Unitivo, es cuando una persona tiene una idea, tiene el poder, el deseo, la fuerza para llevarla a cabo y se pone a trabajar para lograrlo, a despecho de todo, truene, llueve, relampaguee. Él la lleva a cabo.

Un Acto Unitivo es cuando uno tiene una idea, el deseo de llevarla a cabo. Cuando esa idea no separa entre él y su prójimo, cuando esa idea no perjudica a nadie, al contrario. Cuando esa idea está basada sobre la justicia y la verdad, beneficia a la naturaleza, a la sociedad, al mundo, al prójimo, a la familia. Se la propone, se arma de valor, busca cuál es la mejor manera de hacerla y la lleva a cabo.

Ese es un Acto Unitivo y cómo cada causa tiene sus efectos. Si tú llevas a cabo hoy un acto unitivo; será la causa de otros actos unitivos y así sucesivamente.

El que se acostumbra, el que empieza a disfrutar de la armonía del acto unitivo; no lo abandona más, nunca. Es la cosa, la más valiosa, que puede hacer un hombre.

Lo mismo el que se acostumbra a los actos contradictorios. Esos pesarán y por Ley de Causa y Efecto lo repetirá, día tras otro, una y otra vez, hasta convertirse en hábitos. El Acto Unitivo se puede convertir en hábito y el Acto contradictorio también. Total que estamos llenos de hábitos. Hábitos contradictorios. Hábitos contradictorios y hábitos Unitivos.



SIGUE INTENTANDO

PRINCIPIO DE EVOLUCIÓN. ELIASHAR.


PRIMER PRINCIPIO

EVOLUCIÓN:
“EL IR CONTRA LA EVOLUCIÓN DE LAS COSAS
ES IR CONTRA UNO MISMO”




Buenos días, buenos días, compañero de vida, compañero de sendero...."
EL PRINCIPIO DE EVOLUCIÓN es "... uno de los Principios más importantes que rigen el comportamiento humano. Con la ayuda de este Principio habrá Luz en tu sendero. Así que estate atento, y reflexiona cada palabra, cada frase de este mensaje. Escúchalo, medítalo, reflexiónalo una y otra vez, hasta que su contenido se convierta en parte de ti mismo, y se convierta en tu manera habitual de encarar la vida; que te sea hasta instintivo, automático.
“EL IR CONTRA LA EVOLUCIÓN DE LAS COSAS ES IR CONTRA TÍ MISMO”.
Si vas contra la evolución de las personas, cosas, situaciones, eventos que hay en el mundo, estarás yendo contra tí mismo.
Ese Principio está basado en una Ley Cósmica, la Ley más importante que rige el Universo. Es la Ley que dice que el Creador está en toda Su Creación. Como el Creador ha creado todo lo que hay, ahí está Él presente, en cada partícula, en cada átomo de Su Creación. “El Todo está en Todo y el Todo está en todas las cosas”. Es por eso básicamente, que si vas contra la evolución de las cosas, estás yendo contra tí mismo.
La Vida es una, y late en todos los Reinos del Cosmos: late en el Reino Mineral, el Reino Vegetal, el Reino Animal, los Planetas, los Soles, en el Agua, en el Fuego. Donde quieras poses tu mirada ahí hay Movimiento; el Movimiento es Vida y la Vida evoluciona. La Vida es UNA. El mismo impulso de Vida que sientes en tu pecho, en tu corazón, la misma conciencia que late en ti, está en la piedra, está en el animal, está en las demás personas, está en los árboles. Y la vida evoluciona de formas imperfectas hacia formas perfectas, de lo más denso a lo más sutil, de lo más material a lo más espiritual; por eso, si frenas la evolución de cualquier partícula de vida, estarás frenando la evolución de la misma vida que late en tí.
Ahora bien:
¿Cómo puede ese principio ser llevado a cabo en la vida moderna que llevamos?
Sencilla y llanamente, reflexiona conmigo: Si el Principio dice que “el Ir contra la evolución de las cosas es ir contra ti mismo”, está diciendo, en otras palabras:
“Si te empeñas y ayudas a las cosas a evolucionar cada cual según su patrón, estarás evolucionando tú mismo.”
¿No es así?
O sea: Si tú ayudas a otras formas de vida a evolucionar. ¿No estarías acaso ayudando a la misma partícula de vida que late en ti, que es una con las demás, a evolucionar también?
¿Sencillo, verdad?
Muy bien amigo. Vamos a ver cuáles son los obstáculos que podemos encontrarnos en el camino para llevar a cabo ese Principio.
El primero y principal es que vamos, desde el momento de nuestro nacimiento, pensando que somos una entidad separada, que yo soy yo, y Pedro es Pedro y Juan es Juan, que yo no tengo nada que ver con el Sol, con la Luna, con las aguas, con el fuego, con la mata de eucaliptus, con el perro. ¿No es así?
Esa ha sido la educación que hemos recibido. No basta con comprender la idea de que somos uno con todas las cosas, que nuestra vida es la misma vida con los demás. Es preciso, sentirlo. Sentirlo. Es preciso que este sentir entre en cada una de las células que conforman tu mente, tus emociones y tu cuerpo. Es preciso que lo recuerdes paso a paso, a medida que vas avanzando en la vida.
v Este es el primer obstáculo: el creernos una entidad separada, independiente, individual del conjunto, del todo.
v El segundo obstáculo que conseguiremos en el camino, es que no tenemos presente en la mente, en el espíritu, el que
TODO EVOLUCIONA O INVOLUCIONA.
Si tiro una piedra, se alzará en el aire a medida que dure el impulso de la fuerza que la lanzó..Al terminar ese impulso, caerá. Ascender es evolucionar, descender es involucionar. No puede haber nada estático en el Universo, no hay nada inerte, no hay nada parado, paralizado, todo se mueve, todo vibra; o hacia adelante o hacia atrás. O hacia afuera o hacia adentro. Todo evoluciona o involuciona.



Amigo: Vamos a concentrarnos. Vamos a reflexionar. Vamos a meditar:

Una semilla evoluciona en un árbol. Un niño evoluciona en un hombre. Un perrito evoluciona en un perro mayor y así sucesivamente.

Ideas evolucionan, pensamientos evolucionan, sentimientos evolucionan, situaciones evolucionan.

Usted se casa hoy y puede evolucionar o involucionar. Su unión puede ir hacia fases más avanzadas de vida, o puede involucionar y degradarse hasta el infinito.

Usted puede empezar una actividad hoy, un trabajo. Puede empeñarse, esforzarse y seguir la evolución de su trabajo, como muy bien puede involucionar. Dentro de nuestro pequeño mundo, esa es la lucha de todos los días. 

            Estamos compuestos por tres entidades, básicamente: mente, emociones y cuerpo.

Conscientemente, ningún individuo quiere involucionar. Conscientemente, cuando estamos despiertos y nos preguntan, pues todos queremos evolucionar, todos queremos ser mejores personas, mejores trabajadores, mejores profesionales, mejores amigos, mejores padres, mejores hermanos, mejores hijos, tener mayor fortuna, lograr ideas creativas.

            ¿No es así? 

            No obstante, ese deseo de evolucionar está en nuestra mente, y nuestra mente es débil. Por “Ley de dualidad”, se le opone, normalmente nuestro instinto emocional. Nuestro instinto emocional tiene la tendencia de involucionar.  De ir hacia atrás. Verás: 

Ese instinto es perezoso, goloso, justificador, se queda sentado, rehúye el esfuerzo, busca el camino más fácil, tiende a involucionar, y dentro de ti, dentro de mí, dentro de todas las personas, hay esa constante lucha entre nuestra parte que quiere ir adelante y la otra que impulsa para ir atrás. Nuestro cuerpo está en medio de esa batalla, los chispazos que producen las fricciones entre nuestra mente y nuestras emociones, se convierten en debilidad, enfermedades, destruyen nuestros órganos, nos amargan la vida. Nuestro cuerpo soporta esa batalla que sucede dentro de nosotros entre las dos fuerzas. 

            Volviendo a nuestro principio: “El ir contra la evolución de las cosas, es ir contra ti mismo”. Eso significa que si tú apoyas la involución de algo externo a tí, le estarás dando fuerza a la parte en tí que involuciona; mientras que si tú ayudas, dentro de tu mundo, a otras formas, seres o personas a evolucionar, estarás apoyando a la parte de tí que quiere evolucionar. 

            ¿Cómo podemos llevar esto a cabo? 

            Las personas que han cruzado por ese sendero hacia la evolución, antes que tú y antes que yo, se han planteado ese gran enigma. Los que cruzaron la barrera y han evolucionado, etapa tras etapa, estación tras estación, nos dejaron los siguientes legados de sus experiencias.

            Antes de seguir me gustaría recomendarte que escucharas la primera parte durante siete días, que meditaras y que reflexionaras. Esa es la primera parte de su legado. Es comprender el principio, comprenderlo a fondo, ver la Luz de ese mismo Principio y porqué es el primero de los doce que dan al hombre la liberación total en su vida y  la máxima evolución a la cual puede llegar.  A menos que sigas ese primer consejo de los que han cruzado por este camino, no valdrá la pena que vayas a hacer lo que sigue.  
Así que sé prudente amigo, sé juicioso. 
Sal de la masa, sé diferente. 
Toma este consejo. 
La única finalidad de él es hacer de ti un hombre libre.





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